Una instrumental comprada de catálogo suena como la de todo el mundo. En Melo encargas una producción hecha para tu tema: describes el estilo, el tempo y tus referencias al beatmaker o compositor que elijas, y sigues el trabajo hasta la entrega.
Recorres los perfiles de beatmakers y compositores, escuchas sus trabajos, comparas estilos y tarifas publicadas, y reservas.
Estilo, tempo, ambiente, instrumentos deseados y dos o tres temas de referencia: cuanto más preciso sea el briefing, más acertada será la primera versión.
Recibes una primera versión, la escuchas y pides los ajustes necesarios: estructura, tempo, elección de sonidos, intensidad de cada parte.
Una vez validado, el instrumental se entrega en los formatos acordados, listo para recibir tu voz o para pasar a la mezcla.
Un beat vendido online es un producto acabado, cedido a menudo en licencia no exclusiva a decenas de artistas: cuesta poco, está disponible al instante y ya lleva la firma de otros temas. Una producción encargada parte de tu intención. El tempo se ajusta a tu flow en vez de al revés, la estructura sigue tu letra, las partes se apartan cuando la voz necesita sitio y suben cuando calla. Obtienes además algo que ningún catálogo vende: una persona que ha escuchado lo que quieres hacer y que puede retrabajar la producción tras tus comentarios. El encargo cuesta más y lleva más tiempo; a cambio, el tema es tuyo del primer al último elemento.
Un buen briefing cabe en unas pocas líneas precisas. Indica el estilo y el subgénero más que una etiqueta amplia, un tempo aproximado — o el exacto si ya tienes la letra escrita — y el ambiente buscado en dos o tres adjetivos. Añade sobre todo referencias: dos o tres temas existentes cuya producción te hable, señalando qué te gusta de ellos — el bajo, la batería, la forma en que se abre el estribillo. Decir lo que no quieres suele ser igual de útil. Si ya tienes letra, una maqueta grabada con el móvil, aunque sea aproximada, vale más que cualquier descripción: transmite el flow, la longitud de las frases y dónde respiras. Por último, indica el destino del tema — lanzamiento comercial, maqueta, concurso, sincronización — porque cambia tanto las decisiones de producción como las condiciones de cesión.
Es el punto que hay que cerrar antes de reservar, no después de la entrega. Una producción encargada puede cederse de forma exclusiva o no, con o sin reparto editorial, y esas condiciones se acuerdan directamente con el profesional, en el marco de las condiciones generales de Melo. Si prevés un lanzamiento en plataformas, un registro en una sociedad de autores o un uso publicitario, dilo desde el briefing y deja los términos por escrito en la conversación asociada al servicio. Un acuerdo claro sobre exclusividad, créditos y eventual porcentaje evita la mayor parte de los conflictos, y cuesta cinco minutos.
Un beat que se vende online es un producto acabado, a menudo cedido a varios artistas. Una producción encargada se construye para tu tema, a partir de tus indicaciones.
El estilo, el tempo aproximado, el ambiente y dos o tres temas de referencia. Cuanto más precisa sea tu petición, más se acercará la primera versión a lo que tienes en la cabeza.
Las condiciones se acuerdan con el profesional y se enmarcan en las condiciones generales de Melo. Confírmalo con él antes de reservar si prevés una explotación comercial.
Sí. Puedes encadenar con una sesión de grabación a distancia, en la que el ingeniero de sonido emite la instrumental mientras tú grabas tu voz.
La tarifa la fija y la publica cada beatmaker. Depende de su experiencia, de la complejidad de la producción pedida y de las condiciones de cesión: la exclusividad cuesta más que una licencia compartida.
El plazo se indica en cada servicio, por lo general de unos días a dos semanas según la carga del profesional y la complejidad de la petición. Señala cualquier fecha límite en el primer mensaje.
Pídelos explícitamente en el briefing. Los stems — grupos separados de batería, bajo, armonía y melodía — son imprescindibles si quieres mezclar bien el tema en vez de poner tu voz sobre un archivo estéreo cerrado.
Sí, el número de retoques incluidos figura en el servicio. Agrupa tus observaciones en un solo mensaje y sé concreto: indicar el momento exacto del tema que no funciona ahorra una ida y vuelta.
El catálogo reúne a beatmakers y compositores de universos muy distintos: rap, pop, RnB, electrónica, afro, música para imagen. Filtra por perfil y escucha sus trabajos antes de reservar.
No. Muchos artistas encargan primero la producción y escriben después sobre ella. Si ya tienes letra, indica el tempo y la estructura deseados: la producción se hará a su medida desde la primera versión.